Una nueva actividad para mi, entre la incertidumbre de lo nuevo y el disfrute en este medio natural, o no tan natural según se mire, la Costa Brava, arrasada de gente en verano y de construcciones abandonadas el resto del año, una travesía de cala en cala, entre pueblos fantasma, puertos fantasma, calas desiertas, el aire de cara y el pelo al viento, gracias a los que me ayudaron en esta travesía...
martes, 9 de noviembre de 2010
Leungane Waka Waka
Ni es Africa, ni la pegadiza música acompaña a los bucólicos y otoñales paisajes de Aramotz, pero los niños somos así, imaginación sin límites en mentes sin fronteras.
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