Terminando el año nos subimos al Bizourtere desde el solitario valle de Chiroulet y al gigante Arbizon que en su cara Sur nos guardaba un regalo de fin de año en forma de polvo blanco. El 11 ya se marcha, miramos con tristeza hacia atras y buscamos optimistas un futuro lleno de sonrisas, hala bedi.
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1 comentario:
No echo de menos el esquí, no, pero ay, la nieve... o en su defecto un bar con wifi y unas cervezas para ver todos los vídeos del tirón con tus comentarios... ya sabes, mis palabras son tus palabras :-)
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